A pocos días de haber ganado las elecciones parlamentarias en Hungría y derrocar los 16 años de Gobierno del prorruso Viktor Orban, el líder de la oposición en el país, el conservador Péter Magyar, ha arremetido contra las campañas propagandistas y las fake news tras anunciar que suspenderá la emisión de noticias de medios públicos hasta que se pueda garantizar una cobertura informativa imparcial.
Tras una campaña electoral que le llevó a la victoria, la nueva promesa política anunció que su Gobierno buscará implementar una nueva ley para crear una autoridad de medios y garantizar la libertad de prensa una vez que su gabinete asuma el poder.
"Todo húngaro merece unos medios de comunicación públicos que difundan la verdad", ha declarado el líder de TISZA en una entrevista con la radio estatal Kossuth.
Con este movimiento político, Magyar no sólo busca cumplir una de sus promesas de campaña, sino que encamina una era de desintoxicación informativa.
El éxito de esta transición dependerá de la capacidad del actual primer ministro electo de Hungría para equilibrar la intervención estatal y limpiar las instituciones sin faltarle a la autonomía periodística, mientras evita caer en los mismos patrones de control que hoy intenta erradicar.

